La fiebre del oro espacial

10:59 IndaloGold 0 Comments




Aunque aún tenemos la incógnita de si hay vida en Marte, el hombre con su afán de superación ha querido ir más allá y lo que nos ocupa hoy es la búsqueda de oro en otros planetas.

Según un estudio del Instituto de Investigación Southwest y el Instituto de Ciencia Lunar de la NASA en Boulder (Estados Unidos), una serie de grandes impactos aleatorios podrían haber proporcionado los elementos afines al hierro como el oro, renio y osmio a los mantos de la Tierra, la Luna y Marte.

El oro es tan escaso porque nuestro planeta, por ahora, no puede crearlo. Se Estima que en un par de décadas se agote todo el oro disponible para ser extraído.

Los recursos se agotan,  la explotación minera en la tierra se ha quedado pequeña,  por lo que estalla la fiebre del oro espacial.

Así están las cosas, empresas como Planetary Resources o Deep SpaceIndustries, están en estos momentos poniendo a punto sus ambiciosos planes de minería espacial.

La explotación minera de asteroides ya no es ciencia ficción, sino una realidad que se concreta por momentos y que está desatando ya toda una «fiebre del oro» espacial entre países y empresas de todo el mundo.

La idea, en principio, es sencilla. En el cinturón de asteroides, entre las órbitas de Marte y Júpiter, millones de rocas de todos los tamaños (desde los 1.000 km. de diámetro hasta unos pocos metros) forman un anillo alrededor del Sol. Son restos de los lejanos tiempos de la formación del Sistema Solar y constituyen, en conjunto, una reserva prácticamente inagotable de minerales y elementos que en nuestro planeta escasean o empiezan a estar sobreexplotados.

El oro, el platino, el hierro o el agua son solo unos pocos ejemplos. Muchas de esas rocas, además, abandonan el cinturón debido a las colisiones que se producen entre ellas, y sus trayectorias las hacen viajar a toda velocidad a través de nuestro sistema planetario. Y un buen número de ellas terminan dirigiéndose, o aproximándose, a la Tierra. Estos serían, en principio, los asteroides más fáciles de alcanzar.

Si en 1848 más de 300.000 personas se desplazaron hacia las doradas tierras del oeste americano, tras la noticia del descubrimiento de algunas pepitas de oro, ¡haced todos las maletas porque pronto volaremos destino al espacio!

Aunque aún tenemos la incógnita de si hay vida en Marte, el hombre con su afán de superación ha querido ir más allá y lo que nos ocup...