Como evitar los contratiempos

13:18 IndaloGold 0 Comments



1. No se rinda, duplique. Se dice en las redes que si no abandona el negocio, nadie fracasa. La verdad es que nadie que entienda bien cómo funciona el negocio de redes fracasa, si cada experiencia la considera como oportunidad más para aprender y mejorar.
Si algo que le han enseñado parece no funcionarle, si el enfoque que le da a su presentación no logra que sus prospectos firmen, trate de conocer cuál es el enfoque, la forma y hasta las palabras que emplean los distribuidores más exitosos, e intente copiar esa presentación, precisamente en esto consiste la duplicación y no hay nada de malo en ello. Valla conociendo y practicando distintos métodos hasta encontrar uno que le dé resultados.

2. Salga de su zona de comodidad y maneje el rechazo. Recuerde siempre que las redes es un juego de números. Algunas personas le dirán si y otras le dirán no. No deje que esto le afecte, hable con la siguiente. Por desgracia, existen muchas personas que a las primeras respuestas negativas o falta de interés por sus productos o la oportunidad del negocio, lo toman como un rechazo a su persona o como una muestra de su incapacidad y se deprimen.
Los triunfadores han aprendido a manejar la decepción ante el rechazo. Saben que cuantas más veces reciban un no, más cerca se encuentran del próximo sí. Todo es cuestión de una actitud mental positiva.

3. Prepárese e infórmese mejor. La falta de conocimiento e información acerca de las prácticas más efectivas para hacer el negocio de redes es casi siempre la causa primaria detrás de todos los fracasos o abandono del negocio. Por ello, los triunfadores siempre están preparándose mejor, siempre están pendientes de lo que hacen otros distribuidores exitosos, tratando de duplicar lo mejor de ellos.

4. El negocio es sencillo, pero hay que trabajarlo. No está de más decir que muchas personas nunca toman en serio su negocio y así no se puede llegar a ningún lado. Creen que porque les costó poco entrar e iniciarse, al fin y al cabo no perderían mucho si abandonan; simplemente están ahí, para ver si con suerte se vuelven ricos. Con esa actitud, nada lograrán.
Si bien el trabajo de redes es algo probado y sencillo, como todos los negocios requiere mucho trabajo, sobre todo al principio. Al trabajar inteligentemente, el resultado será que no tenga que trabajar tanto ni tantas horas, de modo que aumente su tiempo libre y sea realmente dueño de su tiempo y de su vida.
La gran diferencia es que aquí usted mismo puede otorgarse importantes aumentos en sus ingresos, mes tras mes. Esto es algo que los triunfadores captan de inmediato y lo que les impulsa a desplegar su mejor esfuerzo.

5. Siga el sistema, todo está ya inventado. Con frecuencia sucede que algunos distribuidores de reciente ingreso, tan pronto reciben sus primeros cheques de regalías, pretenden saberlo todo y creen que están “inventando el hilo negro”.
Piensan que ese éxito temprano se debe exclusivamente a ellos y que, por tanto, ya tienen el conocimiento y la experiencia necesarios para modificar la manera de hacer las cosas. Les da lo que llamamos el síndrome del arribismo; es decir, que por haber ganado sus primeros 8.000€ o 10.000€, sienten que ya alcanzaron el éxito, que ya llegaron, que “ya la hicieron”.
Para continuar teniendo éxito, hay que seguir haciendo todo de la misma manera, tal como se hizo para ganar esos primeros cheques, pero procurando hacerlo con mayor efectividad; quizá dedicándole más tiempo al negocio, o tal vez haciendo presentaciones ante un mayor número de personas, etc.
Los triunfadores poseen la suficiente inteligencia y humildad para reconocer que han entrado a un campo de acción en el que las reglas del juego y la manara de hacer las cosas son otras y muy diferentes a lo que ocurre en los sistemas tradicionales de comercialización y distribución.

6. Elija bien y quédese ahí. Otras de las razones del fracaso estriban en el constante cambio de compañías que realizan algunas personas. Como se dice en las redes: “No se esperan hasta el día de pago”. Así, sus esfuerzos jamás culminan en resultados importantes.
Cuando esas personas no están del todo convencidas, ya sea de los productos o del sistema de compensación, siempre reaccionan de manera visceral ante la presentación de otra compañía –generalmente la más nueva- y de inmediato se unen a ella, esperando “que ésta sí sea la buena”.
Nunca investigan ni se cercioran si la compañía reúne las características que debería tener toda buena oportunidad de negocio. Los triunfadores jamás dejan de hacer esto, y una vez elegida la que con base en su investigación, consideran la mejor oportunidad, se quedan ahí hasta alcanzar el éxito.

7. Consiga el éxito, logrando primero el de otros. Otra causa bastante común de fracaso entre los distribuidores nuevos e inexpertos es que olvidan –o jamás lo aprendieron- que para lograr el éxito en el negocio de las redes, forzosamente deben enseñar a sus afiliados como se hace el negocio y apoyarlos para que logren sus primeros éxitos.
Es lamentable ver como algunos de estos distribuidores, no solo no enseñan ni apoyan a su gente, sino que los olvidan y hasta compiten con ellos por nuevos prospectos.
El distribuidor exitoso siempre trabaja en equipo, dando oportunidad de participación y lucimiento a los miembros de su organización que destacan por los resultados obtenidos, siempre reconoce sus logros y constantemente trabaja con ellos para que adquieran confianza, aprendan, participen y se desarrollen.

8. No adquiera inventario de más. Cuando el distribuidor todavía no ha llegado a su punto de equilibrio y compra productos de más, todo lo que hace es acumular inventario para inflar artificialmente los volúmenes personales y de grupo o para calificar. Este es uno de los caminos más seguros que conducen al fracaso.
La práctica errónea de comprar productos que no se desplazan, especialmente durante la etapa inicial en que aún no se ha recuperado la inversión, daña irremediablemente al nuevo distribuidor.
Él cree que por haber “calificado” u obtenido un determinado título, está teniendo éxito, cuando lo que en realidad sucede es que está afectando su bolsillo; se olvida que el negocio de redes es precisamente eso, un negocio y que, por tanto, la idea de negocio debe guiar sus acciones.
El distribuidor exitoso no ignora eso y por ello va paso a paso. Sabe que todo es cuestión de tiempo. Jamás compra productos de más y para que su volumen de grupo aumente, se concentran en afiliar a más distribuidores.

9. Póngase en acción, paro ya. La falta de acción sólo conduce al fracaso. Muchos distribuidores, quizá un tanto ingenuos, poco motivados o simplemente flojos, hacen una o estas dos cosas: o viven soñando en localizar y firmar a ese experto en redes que les volverá ricos, o utilizan todo su tiempo para tratar de prepararse y dominar todo acerca de las redes, en vez de ponerse en acción.
La verdad es que solo es una excusa y lo que en realidad quieren es evitar la posibilidad de enfrentarse a las negativas. Temen enfrentarse a los riesgos y optan por no actuar. Olvidan que en las redes el único tiempo verdaderamente valioso es aquel que el distribuidor está frente a un prospecto, hablándole de la oportunidad del negocio o de los productos.
A diferencia de esos distribuidores, usted utilizará un poderoso secreto para hacer que las cosas sucedan: ¡Hacerlo hoy, hacerlo ya!

10. Evite compañías y afiliadores faltos de ética. Las compañías o los distribuidores carentes de ética profesional que fuerzan a su grupo a comprar gran cantidad de productos en forma mensual, los consuman o vendan, o no, incurren en una práctica ilegal conocida como “front loading” (sobre inventariar).
Esto daña al distribuidor y lo conduce directamente al fracaso. Como corolario de su aventura fracasada por el mundo de las redes, el distribuidor afectado siempre hablará mal de la compañía, de su patrocinador y del negocio de redes en general.

1. No se rinda, duplique. Se dice en las redes que si no abandona el negocio, nadie fracasa. La verdad es que nadie que entienda bie...